viernes, 19 de junio de 2009

Una extraña sensación

A veces, sólo a veces, sucede que dos personas se encuentran, por casualidad, y sienten que ése era el momento que habían estado esperando durante toda su vida. Una mirada furtiva, un leve roce de manos, y salta la chispa. Un cosquilleo en el estómago, que debe ser lo que en las pelis romanticonas describen como mariposas en la tripa. Escalofrío... pero tierno, dulce y agradable. Y necesidad. Una imperiosa necesidad de volver a cruzarse con esos ojos, que ahora sólo miran por tí, para tí y a través de los tuyos. Escuchar su respiración, acompasada, profunda, serena y vital. Sentir el abrazo protector, el beso en el cuello, que estremece y seduce, y hace que pierdas el norte, el sur y la consciencia, y permite que te abandones, sin más pensamiento ni objetivo que seguir compartiendo ese momento, hacerlo perdurable, que esa magia sea infinita...
Notar que tus latidos se apresuran en la cercanía, y que ya distiguirías su aroma entre mil. Aun con los ojos vendados reconocerías el tacto de su piel, su frescura. Tener la certeza de que no hay sitio para el error, saber que es la persona de tu vida. Que no hay que buscar, porque el Amor ya te ha encontrado. El Universo concede ciertos momentos de equilibrio, y es en esos momentos cuando estás disfrutando del tuyo. Todo está bien, no hay incertidumbre. Es una sensación de paz, libertad, alegría infinita. A veces, sólo a veces, esto es real, y en pocas ocasiones se conserva. Si sientes esa extraña sensación, ese "dejá-vu", atrápalo, hazlo tuyo, mímalo y vívelo de forma perenne. Porque, a veces, los cuentos de hadas se hacen realidad.

1 comentario:

  1. me encantóoo
    impressiona muchissimooo!
    però para mi, eso ya no existe...esta esnsación, esa experiencia, esos dias que me levantava con una sonrisa en la boca, sin saber muy bien porque, tan solo peroque el estaba alli, a mi lado...la tuve hace poco con un chicoo y todavía es hora de que me lo pueda sacar de la mente!

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